29 de diciembre de 2012

HASTA EL FINAL.

+ ¿Me quieres?
- No. No te quiero. 
+ Entonces... ¿Me has mentido todo este tiempo? Porque si hubiese sido así, nunca te habría entregado mi corazón. ¡¿Me oyes?! NUNCA. 
- Sabes que no sería capaz de eso. Y menos contigo, idiota. Tú eres la razón de mi existir.
+ ¿Y cómo me explicas eso?
- Pues muy sencillo. No te quiero porque esa palabra ya se te queda demasiado pequeña. Y aunque no exista ninguna palabra que defina todo lo que siento por ti, yo diría que la que más se acerca es un "Te amo". Es por eso que yo te amo. Amo esas sonrisas que me llenan de felicidad. Amo esos ojos que me convierten en náufraga de certezas. Amo cada parte de tu ser. Amo a tu miedo de perderme. Amo esa cara que pones cuando te enfadas. Te amo a ti. Te amo por encima de todo aquello que no podemos ver, mi vida. Porque aunque no te puedo decir todo aquello que deseas escuchar ahora mismo, espero que ésto sea lo más parecido. Y si crees que miento... Si crees que miento mírame a los ojos y dime qué ves. 
+ No necesito mirarlos. Te conozco más que a mi puta vida, y sé que lo que sientes es verdadero. Demasiado verdadero, princesa. Nunca dudaría de ti. Porque si un día lo hiciera, significaría que esta relación se va a la mierda. Y eso nunca pasará. Porque no quiero perderte jamás. Y créeme cuando te digo que si eso pasara, sería capaz de cruzar a nado el océano entero o ir al fin del mundo si hiciese falta, y todo por tal de encontrarte. Porque te quiero hasta el final, pequeña. ¡¿Me oyes?!

Hasta el final.