Llevo en mis pasos las marcas del destino, de distintos caminos, de ciertas luchas y de sus alegrías. Tal vez no tenga edad para hablar de lo que es la vida pero sin embargo la disfruto como si supiera vivirla. La mayoría del tiempo no se bien adonde voy pero tengo a alguien que me guía desde el cielo y me invita a ser feliz.
1 de diciembre de 2012
Una tarde perfecta.
Pídeme quedar una tarde muy fría de Diciembre en la que me vengas a buscar a casa y me cojas de la mano al bajar el escalón. Yo te abrazare y besaré tu mejilla pensando en tus labios. Abrázame mientras te ríes una vez mas de lo friolera que soy. Se un caballero, déjame pasar delante y guíñame el ojo mientras les haces burla a las niñas bobas que están en la mesa de al lado, yo te diré por lo bajo que no seas malo. Háblame como si me conocieras de siempre. Dime que hoy se te pegaron las sabanas al despertar, que tu madre te gritaba que te levantaras, que echas de menos ese ambiente por la semana pero aun así eres feliz durante esos días. Hazme rabiar diciendo que hay chicas guapas en el bar y mientras yo me haré la indiferente aun que se me note que me molesta. Después ríete y di que son todas feas, que solo tienes ojos para una chica aun que te niegues a contarme quien es. Paga tu la cuenta mientras me indigno ante ese gesto de caballerosidad y mientras salimos susurrarme "no seas boba, se que te encanta" y me ponga colorada mientras no pueda evitar sonreír. Me acercaré a ti al salir, porque empezara a llover y me olvidare el paraguas. Tu me taparas con tu chaqueta y en un callejón me invitaras a bailar mientras nos empapamos. Hazme reír hasta que se me vaya la respiración,pero tranquilo, yo también te haré reír a ti. Cuando te cuente mis fracasos, dime que no dejaras que nadie me haga daño, que nadie me hará llorar porque tu estarás a mi lado. Cuando estemos hablando de cosas sin importancia en un parque, frénate en seco y mírame. Te miraré asombrada y te preguntare que ocurre. Entonces ahí, en ese instante, en ese lugar del mundo, agárrame de la cintura y llévame hacia ti. Y bésame, bésame como si fuéramos dos niños pequeños que han descubierto por primera vez que los labios sirven para besar. Y después sonriendo dime que has estado deseando hacer esto desde que me viste. Y yo te susurraré muy bajito que no has sido el único.