Llevo en mis pasos las marcas del destino, de distintos caminos, de ciertas luchas y de sus alegrías. Tal vez no tenga edad para hablar de lo que es la vida pero sin embargo la disfruto como si supiera vivirla. La mayoría del tiempo no se bien adonde voy pero tengo a alguien que me guía desde el cielo y me invita a ser feliz.
27 de diciembre de 2012
Voy a intentar parecer que no me importa.
Voy a hacer como si no pasara nada entre tú y yo, como si jamás lo hubiera pasado, como si esas miradas no significaran nada para así no retirar la vista, como si nunca me hubieras hablado, así no tendré pánico cuando lo vuelvas a hacer, porque si, me encanta tu voz y me da miedo a la vez escucharla. Te quiero ver como un amigo, quiero hacerlos porque si te veo como algo más, voy a salir como siempre, huyendo, y eso es lo que menos quiero. Te voy a sonreír sin pensar en lo que estés pensando, ¿me entiendes? Pues sí, me da miedo, me da pánico hacerme ilusiones como siempre he hecho toda mi vida, me da miedo que cuando siempre tengo algo a punto de conseguirlo del miedo salgo huyendo, odio pararme a ver los aspectos negativos, porque ¿qué más da? Que tengo 18 años, y no estoy como para pararme a pensar en lo malo de todo, porque siempre pensé que a estos años la vida era loca. Que sí, que paso algo en el verano, que paso y me encantó, y la jodida de yo como siempre, lo jodio, y si te digo la verdad menos mal que lo hice porque lo único que me habría traído habrían sido problemas por entonces, todo era diferente, pero ahora las cosas parece que están cambiando, Hay noches que las nubes desaparecen, el cielo se aclara y parece que a momentos siento que los obstáculos se van fuera.